Durante más de un año he estado alejada del blog. No de Bissau en el alma, pero sí de este rincón donde plasmaba mi vida allí. Tuve que irme del país y comenzar una nueva vida en España, siguiendo de lejos las evoluciones de un lugar que fue mi hogar durante dos años. Hoy vuelvo con la misión de desmantelar una casa y despedirme definitivamente. No es agradable, entre otras razones porque nunca se sabe si el cambio es para bien o para mal, si ha de estarse alegre o triste.
Allí quedarán amigos, conocidos, lugares, experiencias... Comenzará una nueva vida y lo que ésta nos depare es una incógnita. Intentaré durante este mes recopilar las últimas impresiones, detalles que durante mi estancia en España me di cuenta de que no había buscado ni conocido, como tradiciones, relatos, cuentos...
Vuelvo emocionada y asustada, casi como la primera vez que emprendí el viaje, consciente de que la vida ha cambiado mucho en este tiempo, y me siento un poco extranjera, un poco invasora, un poco aprendiz. Ojalá estos días me reconcilien con el mundo que dejé en una Bissau convulsa y empobrecida, y como el país mantenga la esperanza y la fe en un futuro mejor.
Luego, con los bártulos recogidos y la maleta preparada de nuevo, cerraré definitivamente el blog, para no acumular trastos viejos.
domingo, 20 de julio de 2014
lunes, 8 de julio de 2013
Y agua
La lluvia ha llegado finalmente con casi un mes de retraso, y como suele ocurrir en estos casos está intentando compensar todo lo que no había llovido hasta ahora. Desde el viernes las tormentas se han ido sucediendo con mayor fuerza cada vez y ayer y hoy ya brama y refunfuña durante horas en cuanto empieza a caer la tarde.
Es curioso cómo el atardecer convoca las fuerzas de la naturaleza y evoca en mí, por alguna razón que desconozco, esa vieja explicación que le damos a los alumnos los profesores de literatura en la que hablamos de las últimas horas de la tarde como las horas “brujas” para la creación. Supongo que los colores, el cansancio, las alegrías y frustraciones del día se evalúan al acabar la jornada y la revisión de la vida y los sentimientos libera el sentimiento creador. Si a todo eso le añadimos una tempestad tropical, con vientos fortísimos que cargan los cuerpos de energía, relámpagos que atraviesan la ciudad de un lado a otro y oleadas de agua que lo inundan todo, la imaginación vuela con más fuerza.
Yo, como soy blanca, no salgo de casa. Pero hoy que me he quedado sola, escribiendo esta entrada sonrío pensando en la celebración del agua que seguramente habrá fuera, en los barrios. Durante los momentos de más fuerza de la tormenta el tráfico se detiene –no se ve nada de nada, es necesario- y las personas toman la calle para bañarse, pasear, jugar… Vuelven a casa exahustas, liberadas. Sonrío y las envidio; y como ser híper civilizado que soy, pienso en lo maravilloso que sería ahora, cuando amaina y ruge el cielo sordamente, salir a una terraza y tomar uno de los famosos gin-tonic de Bissau, ésos que llevan hielos hechos con agua de potabilidad dudosa y limas del país, Beefeater si hay suerte y a veces Bombaiy Sapphire, pero en otras ocasiones Larios o ginebra de marca desconocida y tónica Schweppes normal y corriente importada de países árabes, y que saben mejor que los mejores combinados de los países civilizados. Disfrutar de la bebida y relajarme.
Siempre me prometo que antes de dejar Bissau me iré a la calle a bailar y mojarme, al fin y al cabo lo peor que puedo coger es un catarro y eso ya el aire acondicionado lo proporciona dentro de casa.
Bailar bajo el agua y cazar un relámpago inmenso con la cámara de fotos. Supongo que al final no lo haré. O sí. Vaya usted a saber.
miércoles, 26 de junio de 2013
Retorno a casa
Ha pasado mucho tiempo desde la última entrada. Con las idas y venidas, y las largas estancias en España, no me parecía correcto escribir en un blog de África, máxime cuando no se está allí.
Ahora sí me encuentro de vuelta. Quizás el último retorno antes de volver al trabajo y la vida en España. Bissau me ha recibido algo revuelto, como el tiempo, tranquilo en apariencia pero sin estar del todo como debería. Si empiezo por el país, hay un pacto de gobernabilidad que pretende solucionar los problemas ocasionados por el golpe de Estado y que intenta dar estabilidad al proceso, pero en el fondo parece que la presión militar no afloja, algunos nombramientos pertenecen a personas afines a los golpistas y el pueblo está cada vez más necesitado. No hay variedad de productos en los comercios, el mercado está casi desierto y la ausencia de cooperantes y personal europeo evidencia una situación económica dura: no entra dinero. Hacen falta medidas reales que dinamicen el país y la actividad económica, casi paralizada.
El tiempo es igualmente engañoso; los días están tranquilos y al anochecer, muchas veces, se nubla, pero la lluvia no ha llegado y una humedad sofocante se apodera del país, agotándolo. Hay necesidad de lluvia y en su ausencia todo es polvo y sudor. Nos hace falta agua.
Fuera de estas reflexiones, volver ha sido muy agradable. Me gusta el país y me gusta su gente, aunque me apene verlos tan necesitados. Es agradable reencontrarse con los conocidos y amigos, salir a tomar alguna cervecita y volver a pelearse con la rutina. El primer encuentro tuvo lugar el día de España, que aquí se celebra con una recepción a la colonia española en la Embajada. Hubo algunas ausencias que lamenté, aunque después ya nos hemos puesto en contacto por teléfono, pero la velada fue amena y formábamos un grupo de expatriados muy agradable.
Como creo que haré algunas visitas a zonas aún no exploradas de Bandim, iré dando cumplida cuenta de ellas. Espero, además, que mi santo me lleve a algún sitio en viaje relámpago -sin agotar el presupuesto y si las lluvias lo permiten, claro- del que mostraré las pertinentes fotografías.
De momento, para celebrar el optimismo del retorno he decidido ayudar a una editorial española con la que colaboro económicamente para que editen con todas las de la ley un disco basado en un libro de poemas. Fomento de la cultura. A ver si encuentro ocasión de hacer algo de eso aquí también.
http://www.verkami.com/locale/es/projects/5758-disco-rebelde-soledad-canciones-sobre-poemas-de-julia-de-burgos
Ahora sí me encuentro de vuelta. Quizás el último retorno antes de volver al trabajo y la vida en España. Bissau me ha recibido algo revuelto, como el tiempo, tranquilo en apariencia pero sin estar del todo como debería. Si empiezo por el país, hay un pacto de gobernabilidad que pretende solucionar los problemas ocasionados por el golpe de Estado y que intenta dar estabilidad al proceso, pero en el fondo parece que la presión militar no afloja, algunos nombramientos pertenecen a personas afines a los golpistas y el pueblo está cada vez más necesitado. No hay variedad de productos en los comercios, el mercado está casi desierto y la ausencia de cooperantes y personal europeo evidencia una situación económica dura: no entra dinero. Hacen falta medidas reales que dinamicen el país y la actividad económica, casi paralizada.
El tiempo es igualmente engañoso; los días están tranquilos y al anochecer, muchas veces, se nubla, pero la lluvia no ha llegado y una humedad sofocante se apodera del país, agotándolo. Hay necesidad de lluvia y en su ausencia todo es polvo y sudor. Nos hace falta agua.
Fuera de estas reflexiones, volver ha sido muy agradable. Me gusta el país y me gusta su gente, aunque me apene verlos tan necesitados. Es agradable reencontrarse con los conocidos y amigos, salir a tomar alguna cervecita y volver a pelearse con la rutina. El primer encuentro tuvo lugar el día de España, que aquí se celebra con una recepción a la colonia española en la Embajada. Hubo algunas ausencias que lamenté, aunque después ya nos hemos puesto en contacto por teléfono, pero la velada fue amena y formábamos un grupo de expatriados muy agradable.
Como creo que haré algunas visitas a zonas aún no exploradas de Bandim, iré dando cumplida cuenta de ellas. Espero, además, que mi santo me lleve a algún sitio en viaje relámpago -sin agotar el presupuesto y si las lluvias lo permiten, claro- del que mostraré las pertinentes fotografías.
De momento, para celebrar el optimismo del retorno he decidido ayudar a una editorial española con la que colaboro económicamente para que editen con todas las de la ley un disco basado en un libro de poemas. Fomento de la cultura. A ver si encuentro ocasión de hacer algo de eso aquí también.
http://www.verkami.com/locale/es/projects/5758-disco-rebelde-soledad-canciones-sobre-poemas-de-julia-de-burgos
domingo, 5 de mayo de 2013
Contrastes
El sábado fuimos a un desfile de modelos en el Centro Cultural Franco-guineense. Fue un acto curioso. En un país que actualmente se mueve en una constante inestabilidad, en el que el miedo a un nuevo golpe de mano por parte de fuerzas desconocidas nos mantiene siempre en alerta, un acto tan sofisticado representó bien el contraste entre la apariencia de normalidad y la marejada de fondo.
Al pase de moda estaban invitadas personalidades y representantes de embajadas y consulados y gente "bien" de la sociedad guineense. Sólo media hora antes de acudir, recibimos una llamada que nos prevenía sobre la presencia de militares armados en los alrededores del lugar. La primera idea: algunos incontrolados protestando ante los diplomáticos y europeos e intentando evitar el desfile. La realidad: el presidente del país estaba invitado y traía una fuerza de seguridad algo excesiva, pero muy en consonancia con lo que ocurre en países como éste, en los que se intenta dar apariencia de fuerza y defensa de los miembros del gobierno.
El sobresalto quedó en nada, pero así pasan los días. El país tiende a la normalidad (o al menos sus ciudadanos lo pretenden), pero la inestabilidad política evidencia otra realidad. Entre el "va a pasar" típico de los ciudadanos, que efectivamente esperan que todo pase, y el "chega" -llega- tan portugués de esto es más que suficiente y no puede perdurar.
Abstraídos de la alarma inicial, nos sumerjimos en un intento de normalización lleno de música y glamour, vestidos de corte occidental y telas de inspiración africana y de corte tradicional con tejidos más occidentales. Modelos -hombres y mujeres- que desfilaron con gran profesionalidad y de fondo el trabajo de algunas personas que intentan que los negocios funcionen en Guinea Bissau al margen de las maniobras de dentro y, por supuesto, de fuera.
Al pase de moda estaban invitadas personalidades y representantes de embajadas y consulados y gente "bien" de la sociedad guineense. Sólo media hora antes de acudir, recibimos una llamada que nos prevenía sobre la presencia de militares armados en los alrededores del lugar. La primera idea: algunos incontrolados protestando ante los diplomáticos y europeos e intentando evitar el desfile. La realidad: el presidente del país estaba invitado y traía una fuerza de seguridad algo excesiva, pero muy en consonancia con lo que ocurre en países como éste, en los que se intenta dar apariencia de fuerza y defensa de los miembros del gobierno.
El sobresalto quedó en nada, pero así pasan los días. El país tiende a la normalidad (o al menos sus ciudadanos lo pretenden), pero la inestabilidad política evidencia otra realidad. Entre el "va a pasar" típico de los ciudadanos, que efectivamente esperan que todo pase, y el "chega" -llega- tan portugués de esto es más que suficiente y no puede perdurar.
Abstraídos de la alarma inicial, nos sumerjimos en un intento de normalización lleno de música y glamour, vestidos de corte occidental y telas de inspiración africana y de corte tradicional con tejidos más occidentales. Modelos -hombres y mujeres- que desfilaron con gran profesionalidad y de fondo el trabajo de algunas personas que intentan que los negocios funcionen en Guinea Bissau al margen de las maniobras de dentro y, por supuesto, de fuera.
miércoles, 24 de abril de 2013
La playa de Quinhamel
La playa de Quinhamel es fluvial. Cuando la marea está baja (el río conecta con el mar y sube y baja con él) queda una fina línea de agua entre dos grandes extensiones de arena que la gente atraviesa andando. ¿Qué gente? no lo sé. Cuando llegamos había una hilera de personas que salían del mato que estaba frente a nosotros y que fluía desde el interior hacia el agua en una fila interminable. Portaban en las cabezas troncos, frutos, pescados... Su peregrinar hacia nuestro lado de la ribera tenía algo de comunión social y de fiesta. Cerca de nosotros había dos coches con música, y las mujeres se acercaban casi danzando. Todos se agrupaban bajo un gran árbol, supongo que para adentrarse en la selva juntos de camino a su tabanka-aldea. La imagen de su tranquila migración, por otro lado cotidiana, marca el final de una jornada de trabajo. También en el camino a la playa muchas personas se retiraban tras un día de trabajo en la recién inaugurada temporada de anacardo. En la misma playa probamos algunas "manzanas" de cajú maduras, dulces y jugosas que aplacaron la sed en estos calurosos días previos a la lluvia.
Fue una tarde apacible y optimista. Gente en movimento, aguas tranquilas, sol radiante, música de fondo y naturaleza virgen para todos, que la compartíamos sin estorbarnos, respetuosamente.
domingo, 24 de marzo de 2013
Más experimentos
| Rizoma y planta de jengibre http://www.bionatural.es/ |
He de decir que mi olfato es algo especial, y el sabor fuerte de esta raíz, mezclada con agua, me olía a detergente incluso con quilos de azúcar. Según alguien más habituado a esta bebida, estaba especialmente fuerte. Picaba tanto que saturaba el paladar. Pero luego me hablaron de las mil y una propiedades beneficiosas del jengibre y decidí rehacerlo en casa más suave. Al final fue con zanahoria, limón y miel. Una vez que el gusto se acostumbra, es refrescante y sí se siente una más ligera después de tomarlo. Incluso se hace mejor la digestión. Ahora me quedan por explorar sus propiedades culinarias.
| Flor y hoja de Hibiscus sabdariffa. http://www.gardeningoncloud9.com/ |
| Kandja. http://lesjardinsdepomone.be/?p=251 |
El único problema que esta preparación tiene es la consabida higienización de ambos vegetales, ya que el tipo de abonado -natural procedente de heces animales- y el uso de aguas no siempre potables para el riego pueden comportar algún riesgo sanitario.
En fin, esta es mi última -si sale el avión- entrada desde Bissau en casi un mes y parece casi una lección de botánica o de alimentación, pero no podía resisitirme a contar la experiencia, máxime cuando esta vez los dos-que son tres- nuevos experimentos son muy saludables, buenos para el colesterol, ayudan en las dietas de adelgazamiento y están repletos de propiedades medicinales. Ahí queda eso: sumu de djimdjimber, sumu de ondjo y baguitche.
sábado, 16 de marzo de 2013
Djalicunda
Aprovechando mi corta estancia en Bissau, y ante la perspectiva cierta de que lo que deje para mañana no lo haré jamás, me fui el jueves con mi amiga Rosa a Djalicunda, donde la organización KAFO tiene un Centro campesino de formación, vulgarización agrícola y valorización de saber tradicional cerca de la frontera con Senegal, en la región de Oio.
El centro hace seguimiento de proyectos y programas de desarrollo local basados en saberes y riquezas naturales. De las once agrupaciones que se integran en la organización, y que reúnen a más de novecientas tabankas (aldeas) y veinticinco mil socios, una parte notable son las mujeres. Dicen que el sesenta y uno por ciento.
Nosotras íbamos a celebrar allí el día de la mujer trabajadora. Ya hubo actos en su momento, pero ahora tendrían lugar las conclusiones a una semana de trabajo y promoción de los derechos de la mujer.
A estas dos jornadas de convivencia acudieron hombres y mujeres representantes de tabankas que participan en un programa de promoción de derechos políticos y sociales de las mujeres. Fue una experiencia aleccionadora. Los asistentes se presentaron, participaron activamente en las actividades y realizaron -realizamos- en grupos trabajos de análisis de situaciones de incumplimiento de esos derechos y propuesta de recomendaciones para elevar a instancias superiores.
Digna de verse la fuerza con la que las mindjeres grandis (las mujeres mayores) denuncian sin tapujos la situación de excesivo trabajo y la poca ganancia económica que tienen, y la falta de ayuda de los hombres en todo ello. Denuncian que ellas tienen que sostener la familia y no les queda dinero para cuidarse (médicos, ginecólogos, documentación de identidad...) Acusan a la sociedad de mantener prácticas dañinas para los derechos de la mujer: el fanado -la ablación-, los matrimonios forzados o prematuros, las violaciones físicas y sexuales, analfabetismo femenino (creen que si una mujer estudia no puede tener hijos)...
Los hombres que participan apoyan estas reivindicaciones. Se sienten honrados de formar parte de la mejora de la sociedad y entienden que mejorar la vida de las mujeres mejora la vida de la familia, de los hijos. Rechazan forzar a la mujer, impulsan el uso del preservativo para evitar la propagación de enfermedades y quieren formar parte del cambio activamente.
Estar fue un orgullo. Ver a los animadores y formadores trabajar con los socios de KAFO, también. Asistir a un intento de racionalizar y sacar partido al trabajo que muchas organizaciones, gubernamentales o no, hacen de manera descoordinada y que puede dar mejores frutos intercambiando información. Estoy agradecida por haber tenido la oportunida de formar parte de ello.
| Banco de simientes tradicionales de arroz. El único del país |
Nosotras íbamos a celebrar allí el día de la mujer trabajadora. Ya hubo actos en su momento, pero ahora tendrían lugar las conclusiones a una semana de trabajo y promoción de los derechos de la mujer.
A estas dos jornadas de convivencia acudieron hombres y mujeres representantes de tabankas que participan en un programa de promoción de derechos políticos y sociales de las mujeres. Fue una experiencia aleccionadora. Los asistentes se presentaron, participaron activamente en las actividades y realizaron -realizamos- en grupos trabajos de análisis de situaciones de incumplimiento de esos derechos y propuesta de recomendaciones para elevar a instancias superiores.
Los hombres que participan apoyan estas reivindicaciones. Se sienten honrados de formar parte de la mejora de la sociedad y entienden que mejorar la vida de las mujeres mejora la vida de la familia, de los hijos. Rechazan forzar a la mujer, impulsan el uso del preservativo para evitar la propagación de enfermedades y quieren formar parte del cambio activamente.
Estar fue un orgullo. Ver a los animadores y formadores trabajar con los socios de KAFO, también. Asistir a un intento de racionalizar y sacar partido al trabajo que muchas organizaciones, gubernamentales o no, hacen de manera descoordinada y que puede dar mejores frutos intercambiando información. Estoy agradecida por haber tenido la oportunida de formar parte de ello.
| Mirad un ejemplo: mujeres sacando agua. ¿Os podéis creer que los maridos estaban a la derecha, sentados a la sombra charlando con los hijos varones? |
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